viernes, 29 de enero de 2010

EXIT ROW


En esta vuelta al mundo, a los mundos, algunas veces nos asignan un asiento en el "exito row", fila de salida o salida de emergencia del avión. Nos sentamos plácidamente sin percatarnos de la responsabilidad que ello implica.


Entonces, aparece un sobrecargo que nos informa del procedimiento y la política al respecto. Uno tiene la potestad de solicitar que le cambien de silla si quiere evitar que ante una situación atípica deba abrir la puerta, desplegar el tobogán inflable y ayudar a los pasajeros a evacuar la nave.


Sin saberlo, sin pensarlo y sin que nadie me lo dijera, hoy de súbito me he descubierto bien sentado en el "exit row", donde he pasado la mayor parte de este largo viaje y donde he tenido que enfrentar varios accidentes, muy pocos míos y muchos de otros.


Aunque en la salida de emergencia se viaja más cómodamente, pues hay mayor espacio, ya estoy cansado de tanto susto y tanta ayuda a extraños, porque a fin de cuentas eso es lo que siempre fueron, extraños que tras recibir mi ayuda se van sin siquiera otorgar la leve caricia de un débil adiós. "Sobrecargo: por favor, cámbieme de asiento".